Túmbate boca arriba, con las piernas en posición de mesa o extendidas y los brazos estirados a los lados.
Levanta la cabeza y los hombros, activa el core y mira hacia los muslos.
Mueve los brazos enérgicamente, inhalando durante cinco tiempos y exhalando durante cinco tiempos.
Mantén el torso estable y los abdominales firmes durante cien segundos.