Colócate en la posición de 4 apoyos (a cuatro patas).
Endereza y eleva una pierna hasta que quede paralela al suelo.
Mantén la posición pero rota externamente la pierna (la rodilla apunta hacia fuera)
Si sientes la zona lumbar rígida o dolorida al realizar este ejercicio, pide a un entrenador o a un fisioterapeuta que te guíe.