- Párate erguido con un disco por encima de la cabeza.
- Da un paso hacia adelante con un pie, llevando la rodilla trasera al suelo. Toca la rodilla suavemente y empuja con la pierna delantera.
- Vuelve a ponerte de pie y da un paso adelante con la pierna contraria.
- Colócate de pie con los pies a la anchura de los hombros, sujetando un disco con ambas manos a la altura del pecho.
- Baja el cuerpo flexionando las rodillas y las caderas, mantén la espalda recta y el peso en los talones.
- Baja hasta que los muslos estén paralelos al suelo y haz una breve pausa.
- Mantén la posición de sentadilla durante el tiempo deseado, con el disco estable y el core activado.
- Colócate de pie con los pies a la anchura de los hombros y sujeta un disco.
- Coloca un pie ligeramente detrás del otro, con el talón del pie trasero elevado.
- Desde esta posición inicial, flexiona las caderas y las rodillas para bajar el disco hacia el suelo, manteniendo la espalda recta y el core activado.
- Cuando el disco quede por debajo de las rodillas, empuja con los talones para volver a la posición inicial.
- Colócate de pie con los pies a la anchura de los hombros y sujeta dos discos con un agarre en pinza.
- Coloca un pie ligeramente detrás del otro, con el talón del pie trasero elevado.
- Desde esta posición inicial, inclínate por las caderas y flexiona las rodillas para bajar los discos hacia el suelo, manteniendo la espalda recta y el core activado.







