Párate con un agarre a la anchura de los hombros. Ambos pies deben estar sobre la banda, con las asas de la banda en cada una de tus manos.
Empuja las caderas hacia atrás y dobla las rodillas.
Intenta alcanzar la profundidad paralela (la parte inferior de tu muslo debe quedar paralela al suelo). Si no sabes si alcanzas esa profundidad, prueba a hacer sentadillas frente a un espejo y observa tu técnica.