- Lleva un brazo frente a ti, palma hacia arriba, codo recto y hombro relajado.
- Con la otra mano, sujeta la palma y llévala a extensión pasiva.
- Esto estirará los flexores de tu muñeca.
- Siéntate en un banco, apoya el antebrazo sobre el muslo y sostén la mancuerna con la palma hacia arriba.
- Baja la muñeca para estirar el antebrazo, manteniendo el antebrazo apoyado sobre el muslo.
- Flexiona la muñeca hacia arriba, contrayendo los flexores del antebrazo en la posición más alta.
- Túmbate en un banco inclinado.
- Agarra una mancuerna con un agarre prono (con las palmas hacia abajo). Puedes hacer este ejercicio sin envolver el pulgar si resulta más cómodo para tus muñecas.
- Flexiona los codos hasta que el bíceps toque el antebrazo. Intenta no dejar que los codos se abran hacia fuera.
- Sujeta la mancuerna con la palma hacia abajo y el brazo extendido junto al cuerpo.
- Lleva la mancuerna hacia el hombro, guiando el movimiento con el dorso de la mano.
- Baja lentamente hasta la posición inicial, manteniendo la muñeca estable.







