- Coloca dos mancuernas sobre tus hombros y asegúrate de empujar los codos hacia arriba.
- Empuja las caderas hacia atrás y flexiona las rodillas.
- Cuando alcances la paralela (isquiotibiales paralelos al suelo) haz una pausa de 1-3 segundos. Luego empuja con los talones de vuelta a la posición inicial.
- Empieza de pie, con los pies a la anchura de los hombros y una mancuerna en cada mano.
- Coloca un pie ligeramente por detrás del otro, con el talón del pie trasero elevado sobre un escalón o un disco.
- Desde esta posición inicial, flexiona las caderas y las rodillas para bajar las mancuernas hacia el suelo, manteniendo la espalda recta y el core activado.
- Una vez que las mancuernas estén por debajo de las rodillas, empuja con los talones para volver a la posición inicial.
- Colócate de pie con los pies más separados que el ancho de los hombros y sujeta una mancuerna en cada mano.
- Coloca las mancuernas en el suelo entre tus pies.
- Desde esta posición inicial, flexiona las rodillas y baja el cuerpo hasta quedar en una sentadilla.
- Asegúrate de mantener el core activado y la espalda recta durante todo el movimiento.
- Colócate con los pies a la anchura de los hombros y mirando al frente. Agarra los laterales del disco con las palmas hacia abajo.
- Equilíbrate sobre una pierna. Al levantar el peso, mantén los brazos y la espalda rectos mientras llevas el otro pie hacia atrás, acercándolo al suelo.
- Mantén la pierna elevada recta y alineada con la espalda mientras bajas la placa hasta la posición inicial.







