- Párate con los pies a la anchura de los hombros. Lleva las caderas hacia atrás manteniendo las rodillas MAYORMENTE extendidas.
- Deberías sentir un estiramiento en los isquiotibiales. Cuando lo sientas, empuja las caderas hacia adelante para completar la repetición.
- No empujes las caderas completamente hacia adelante. Esto hiperextenderá tu columna. Simplemente vuelve a una posición de pie normal.
- Busca un cajón o banco que esté aproximadamente a la altura de la rodilla o unos centímetros más bajo. (Cuanto más bajo esté el cajón, menor será la exigencia de movilidad).
- Puedes apoyar la punta del pie o el dorso del mismo sobre la caja. Apunta el pie delantero hacia adelante o ligeramente girado hacia afuera y flexiona rodillas y caderas a la vez.
- Intenta que la pierna delantera llegue a una profundidad paralela (isquiotibial paralelo al suelo) o por debajo.
- Cuanto más adelantado esté tu pie delantero, mayor será el rango de movimiento en tus caderas. Cuanto más atrás esté tu pie delantero, mayor será el rango de movimiento en tus rodillas.
- Este ejercicio funciona mejor con un mango de cuerda, pero se puede hacer con cualquier otro. El accesorio debe colocarse en la posición más baja de la máquina.
- Colócate de espaldas a la máquina de poleas, coloca el cable entre las piernas y sujeta el accesorio. Aléjate unos pasos.
- Inclínate desde las caderas manteniendo la espalda recta y las rodillas casi extendidas.
- Empuja las caderas hacia adelante hasta volver a la posición de pie.
- Comienza con una barra recta o un accesorio de barra EZ fijado en la parte inferior de la máquina. Haz una sentadilla con el peso y elévate hasta quedar de pie; camina unos pasos hacia atrás.
- Empuja las caderas hacia atrás para iniciar el movimiento y luego empújalas hacia adelante hasta volver a estar de pie.
- Para protegerte de lesiones, mantén siempre la espalda recta en cualquier ejercicio.







