• Túmbate en el banco con los pies sin tocar el suelo, sujetando una kettlebell sobre el pecho.
    Baja la kettlebell hacia el pecho mientras mantienes el core firme y las piernas elevadas.
    Empuja hacia arriba, contrayendo el pecho en la parte superior sin girar el torso.
  • Coloca las manos en los soportes para hombros y los pies en la barra para pies.
    Activa el core, aprieta los glúteos y mantén el cuerpo formando una línea recta.
    Presiona los brazos hacia delante, protruye ligeramente los hombros y mantén el cuello neutro.
    Mantén la posición con una respiración constante y tensión en todo el cuerpo.
  • Túmbate boca arriba, con las piernas en posición de mesa o extendidas y los brazos estirados a los lados.
    Levanta la cabeza y los hombros, activa el core y mira hacia los muslos.
    Mueve los brazos enérgicamente, inhalando durante cinco tiempos y exhalando durante cinco tiempos.
    Mantén el torso estable y los abdominales firmes durante cien segundos.
  • Túmbate boca arriba, con las piernas en posición de mesa o extendidas y los brazos estirados junto al cuerpo.
    Levanta la cabeza y los hombros, activa el core y dirige la mirada hacia los muslos.
    Bombea los brazos con energía, inhalando durante cinco tiempos y exhalando durante cinco tiempos.
    Mantén el torso estable y los abdominales firmes durante cien segundos.