- Sujeta la barra con un agarre amplio. Tus brazos deben formar un ángulo aproximado de 30 grados.
- Lleva los hombros hacia las orejas en lugar de elevarlos directamente hacia el techo.
- Comienza de pie, con los pies separados aproximadamente al ancho de las caderas y una barra delante de ti.
- Agáchate y agarra la barra con un agarre prono, colocando las manos ligeramente más separadas que el ancho de los hombros. Mantén la espalda recta y los hombros abajo mientras sujetas la barra.
- Ponte de pie con la espalda recta, levantando la barra del suelo y llevándola hacia las caderas. Mantén los codos cerca del cuerpo y los hombros hacia abajo mientras lo haces.
- Una vez que la barra esté a la altura de las caderas, eleva los hombros lo máximo posible y mantén la posición durante un momento.
- Adopta un agarre doble prono aproximadamente a la anchura de los hombros.
- Tira de los codos hacia arriba, en dirección al techo. Intenta llevar la barra a la altura de la barbilla o ligeramente por encima.
- Colócate dentro de la barra hexagonal, con los brazos estirados y los hombros relajados.
- Eleva los hombros hacia arriba, en línea recta, en dirección a las orejas.
- Haz una breve pausa arriba, contrayendo los trapecios.
- Baja los hombros lentamente hasta la posición inicial.







