- Párate en el borde de una caja con las rodillas extendidas.
- Deja que tu peso empuje tus talones hacia el suelo.
- Deberías sentir cómo se estiran los gemelos.
- Ponte en posición de flexión.
- Endereza las rodillas e intenta empujar un talón hacia el suelo.
- Cruza la otra pierna por encima para intensificar el estiramiento.
- Párate en el borde de un cajón con las rodillas extendidas.
- Dobla una pierna dejando que el peso empuje el talón de la pierna estirada hacia el suelo.
- Deberías sentir cómo se estiran tus gemelos.
- Colócate junto a una pared, pero no demasiado cerca.
- Coloca las palmas en la pared y extiende una pierna hacia atrás, manteniendo la pierna de delante ligeramente flexionada.
- Empuja la pared para impulsar el talón de la pierna extendida contra el suelo hasta que sientas un estiramiento en la pantorrilla.







